Diario y aventuras de un Pin-Güinot: Capítulo I
DIARIO Y AVENTURAS DE UN PIN-GÜINOT
(Capítulo I)
“A quien madruga Dios le ayuda”. Pues será a otro, porque a mi…
Queridos todos:
Con este post, comienzo una saga que perdurará en el tiempo como las siestas al hilo de un documental de la 2 (también sirve el ciclismo). Por supuesto, toda crítica será bien acogida (eso sí, si luego no os hablo no os preguntéis el por qué..).Finlandia, oh Finlandia, lugar de bellos paisajes, extrañas gentes e idioma ininteligible…
Eran las 5 de la mañana cuando me despertaba el domingo (sí, definitivamente las aceras ya están puestas a esa hora..),total, que 45 minutos después estaba en una tremenda cola para facturar (hasta los domingos a las 7 los aviones a Madrid van llenos) mi maleta, mi querida y amada maleta. Así que tras despedirme de ella (debo reconocer que lloré), le dije: “hasta Copenhague, cuidate!!”.Triste y cariacontecido por el hecho, me subi a un Air Nostrum enano dispuesto a dormir cual “cochino jabalín”. Ja! Nada más lejos, 3 repollos a mi lado que iban a Portugal se pasaron todo el viaje examinándose para ver quien se había estudiado mejor las 257 guías de viaje que habían comprado (hay gente de lo más rara por el mundo..).
Llego a Madrid y tras un bonito paseo por las terminales de Barajas embarco rumbo a Copenhague. “Esta es la mía”- pensé, dicho y hecho, no recuerdo nada del viaje (creo que hasta ronqué), pero algo perturbaba mi sueño, algo estaba ocurriendo en ese momento que no estaba bien… Desperté con la noticia de que el vuelo había durado 4 horas en vez de 3 (viento de cara en teoría, yo creo que todo era parte de la conspiración…). Así que en Copenhague tenía solo 50 minutos para cambiar de avión.
Cuando logré encontrar el lugar en que se recogían las maletas acababan de empezar a salir, de pronto dejaron de salir y….noooooo! se me quedó cara de maleta.
Claro, pon una reclamación en 10 minutos con mi “Chupi-english” modelo indio (mi bag no, other yes) el danés que me atendía ponía cara de poker.
Al final conseguí que me esperaran para cerrar el puente y subí a falta de 4 ó 5 minutos (aunque sin mi maleta, sniff!).
Finlandia es un país lineal (bosque, bosque, bosque, casa, bosque, bosque, bosque, casa…) y totalmente plano.La universidad es pequeña y aquí todos estudian teleco o similares. Hay un montón de erasmus y los finlandeses son muy raros (no te saludan cuando tu lo haces, beben como cosacos y tienen máquinas tragaperras hasta en los quioscos). El idioma es imposible, solo sé dos o tres palabras.
Otro gran trauma es el piso, creo que juntando las habitaciones y la zona común son unos 22 metros cuadrados, vaaamos!! Pero nos apañamos bien Iosu y yo (es navarro).
Otra cosa curiosa es que van en bici a todas partes (hasta a -20º), pero las bicis no tienen frenos!!! (han inventado el freno finés, si quieres ir hacia delante pedaleas en un sentido, para frenar en el contrario), así que se garantizan tortas.Por supuesto es la ruina, por ejemplo, una escoba al módico precio de….18 eurazos!!!, 4 fotos tamaño carnet por tan solo…10 pleuros!!!. Creo que en breve empezaré a alimentarme de bayas silvestres y cagarrutas de reno (jeje!!).
En fin, dos días más tarde mi maleta ha vuelto a mi y todo va bien, pero este sitio promete, vaaaaaamos!!
Un abrazo a todos.


Octubre 7th, 2005 at 6:47 pm
Genial, me encanta ver tus aventuras. Debería seguir tu ejemplo y contar mi periplo alemán, pero eso está muy visto.